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Rehabilitación energética: una prioridad y una oportunidad para todos.

7 de Octubre de 2015

La rehabilitación de los edificios supone una mejora de la habitabilidad, del valor de los mismos y un ahorro para los propietarios que los habitan. Esta, es una actividad que sólo cuenta con beneficios y externalidades positivas:

  • Permite la incorporación de tecnologías avanzadas.

  • Ahorro en gasto energético.

  • Reducción impacto medioambiental.

  • La generación de empleo sostenible.

  • Reducción dependencia energética del exterior.

  • La reducción de la pobreza energética.

  • Incremento de la producción y actividad económica del país, consolidando su crecimiento económico.

El principal inconveniente de la rehabilitación es la financiación y el retorno de la inversión por eso ha surgido el Programa para la Rehabilitación Energética de Edificios existentes (la Línea PAREER-CRECE), gestionado por el IDEA y modificado respecto al programa anterior, extendiéndose a la rehabilitación de todos los edificios existentes destinados a cualquier uso. El objeto de las ayudas es incentivar y promover actuaciones para reducir emisiones de dióxido de carbono, mediante el ahorro energético, la eficiencia energética, las energías renovables térmicas en los edificios existentes y crear oportunidades de crecimiento y empleo.     

¿Por qué rehabilitar barrios, edificios y nuestras viviendas?

Las razones son:

De necesidad: se calcula que España cuenta con 25 millones de viviendas y uno de los mayores parques de edificios obsoletos energéticamente, además de 2 millones de viviendas en mal estado de conservación. El 90% de los edificios son anteriores a la aplicación del Código Técnico de la Edificación y el 60% de las viviendas españolas se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética (anteriores a la aplicación de la norma NBE-CT 79).


De cumplimiento legal: la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética establece la obligación a largo plazo de rehabilitación del parque nacional de edificios, residenciales y comerciales, públicos o privados.

Según el Plan Nacional de Acción de Eficiencia Energética (PNAEE 2014-2020), el parque comprende 10 millones de edificios de los que 9,7 millones son de uso residencial y el resto terciario. El sector de los edificios representa el 30% del consumo final de energía, correspondiendo el 18% a las viviendas y el 12% al sector terciario. El parque edificado concentra un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética del sector de la edificación en España se centra más en el sector residencial haciendo solamente una primera aproximación al terciario. Desde el año 2013, España cuenta con un nuevo Plan Integral de Vivienda y Suelo que supone un conjunto de medidas:   

  • Ley de rehabilitación, renovación y regeneración urbanas.

  • Plan estatal de alquiler y rehabilitación.

  • Certificación energética de los edificios.

  • Revisión del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios).

De oportunidad, empleo  y mercado: se estima que existe un importante potencial de ahorro y hasta ahora la actividad en renovación ha sido muy escasa debido al problema de la financiación y el retorno de la inversión. Según la Comisión de Infraestructuras y urbanismo de la CEOE, la actuación en unas 250.000 viviendas al año, con una media de 15.000€ por intervención, puede suponer 135.000 empleos directos.  

Además, en España la construcción de nuevos edificios se ha reducido de forma notable; se estima que en 2050 los edificios nuevos construidos entre 2013 y 2050 representan como máximo un 10% del parque de edificios existente.

La rehabilitación es una prioridad y una oportunidad para todos; reactiva un sector muy dañado, mejorando las condiciones de vida de los ciudadanos y reduciendo nuestra dependencia energética.

Otras conclusiones en materia de rehabilitación:

El apoyo de la Administración debe ser decidido, no sólo incentivando sino ofreciendo un marco regulatorio que integre la rehabilitación, con sus particularidades. 

Se deben involucrar todos los sectores profesionales: técnicos, tecnólogos, administradores de fincas y gestores de los edificios.

Es necesario concienciar al ciudadano: la rehabilitación no sólo generará ahorros que ayudarán a financiarla, sino que mejorará en su calidad de vida.

La rehabilitación es rentable en todos los sectores edificatorios. En vivienda la amortización se produce a más largo plazo, por lo que requiere de incentivos adicionales.  

Todos los elementos del edificio tienen potencial de ahorro. La intervención en la envolvente, pese a su retorno de inversión más largo, a la larga genera mayores ahorros por su perdurabilidad. 

La intervención a nivel de barrios es beneficiosa: reduce costes, redunda en beneficio de todos los ciudadanos y aumenta la viabilidad. 

En definitiva, la rehabilitación supone una dinamización económica de los sectores de la construcción y servicios energéticos y la consiguiente creación de empleo a nivel local.